Enfermedades Infecciosas
En 1928, Alexander Fleming, bacteriólogo del Hospital St. Mary de Londres, descubrió por casualidad la actividad anitimicrobiana de la penicilina, más de medio siglo después, los antibióticos han salvado incontables vidas en todo el mundo, por 1941, algunos pacientes con infecciones severas se trataban con preparados de penicilina cruda. Sin embargo, puesto que no había lugares para la producción a gran escala de antibióticos en ese tiempo, pocos pacientes podían ser tratados debido al suministro limitado de penicilina. En ese año, Eli Lilly comenzó a desarrollar métodos para fabricar penicilina y para 1945, la compañía tenía 6 lugares de fermentación de 8,000 galones, produciendo grandes cantidades del producto.
Desde entonces, los esfuerzos de Eli Lilly han ido dirigidos al desarrollo de nuevas soluciones en el tratamiento de las enfermedades infecciosas y a garantizar el adecuado uso de las mismas, para garantizar la eficacia y reducir los costes del tratamiento.
Los investigadores de Eli Lilly desarrollaron formas adicionales de penicilina y nuevas familias de antibióticos, incluyendo cefalosporinas y macrólidos, al igual que técnicas de cultivo que condujeron al desarrollo de mejores y nuevas vacunas
Ello ha situado a Eli Lilly a la cabeza en la investigación de antibióticos y ha permitido el desarrollo de productos que con el paso del tiempo se han constituido en clásicos dentro de la antibioticoterapia ambulatoria y hospitalaria.
Un antibiótico = sustancia derivada de un microorganismo vivo o de una modificación química del mismo, obtenida incluso sintéticamente, que puede actuar inhibiendo el crecimiento, o bien, destruyendo a otros microorganismos (gérmenes o bacterias).
INFECCIÓN DE VIAS URINARIAS
Normalmente, nuestra orina está libre de pirógenos, bacterias o agentes infecciosos, es estéril, así como tampoco se encuentran en las estructuras internas por donde la orina viaja antes de salir del organismo (vías urinarias), desde la vejiga y hasta la uretra (conducto que va desde la vejiga al exterior) y si se llegan a encontrar, no resultan suficientes para provocar una infección. Sin embargo, las vías urinarias pueden infectarse, los microorganismos que producen ésta infección pueden penetrar a través de los orificios de salida de la orina y pueden ser bacterias, virus, hongos y/o parásitos.
Pueden ser inferiores (si se presentan en vejiga o uretra) o superiores (es decir, en riñones y uréteres)
Existen factores que contribuyen a las infecciones bacterianas como:
• La obstrucción las vías urinarias (por Ej. Por a cálculos)
• Alteraciones en la función de la vejiga
• Deficiencia en la función de la válvula entre el conducto del uréter y la vejiga, ya que la orina y las bacterias regresan a la vejiga e, incluso, los riñones.